Hace ya dos meses que soy padre de un niño que se llama Èric. Así escrito la verdad es que impresiona. Padre. Bueno, la cuestión es que, por mucho que durante el embarazo me haya imaginado como sería cuando naciera, cuando de verdad ves que está en casa y que ya no sois dos sino tres, la cosa cambia de forma radical. Y en todos los sentidos. El que quiero compartir con vosotros es el del bolsillo, y cómo estoy aprendiendo algunos trucos que creo que le pueden resultar interesantes a más personas.

La primera cosa con la que te encuentras cuando vas a ser padre es que hay millones de productos disponibles que solucionan otros millones de posibles problemas que realmente no te imaginas que vas a tener (y que acabas teniendo). Por lo tanto, es imposible que sepas qué pasará ni que puedas llegar a imaginar qué es lo que realmente necesitarás. Así que el primer consejo que me atrevo a dejarte es que te centres en los básicos, preguntes y así no te colocarán algo que quedará en un rincón.

Una vez te das cuenta que ya sabes lo que quieres es hora de buscarlo. Paso uno: amigos. Sí señores, todos lo hemos hecho, y no pasa nada. Permite poder probar cosas, mirar, escoger y ahorrar, que es lo más importante, ¡que suficiente gastamos en pañales! Es brutal como de golpe y sin pedirlo, la gente se lanza a darte cosas: ropa, juguetes, un carrito, un coche, un apartamento en Benidorm… El kit completo, oiga.

bebe dinero

Pasa, también, que queremos cosas que no nos pueden dar. Aquí apliqué una técnica estricta y metódica: abro un Excel, pongo el producto y empiezo a navegar. Para cada web que veo que tienen lo que me interesa apunto el importe y el enlace. Uno tras otro, sin prisa pero sin pausa. Y al final acabo encontrando lo que quiero al mejor precio. ¿Divertido? No. ¿Creativo? No. ¿Ahorras con el maldito Excel? Sí. Cada uno que piense si quiere hacerlo o no.

La idea es comprar navegando y tratando de saber lo que realmente quieres y no lo que te quieren vender, ser soberano de tus decisiones. Dicho así suena muy grandilocuente, pero prueba a entrar en un El Corte Inglés y decir que serás padre, a ver quién es soberano de sus decisiones.

Aplicar estas tres medidas nos ayudarán a darnos cuenta que es posible ahorrar (un poco) cuando vamos a ser padres. Que después empiezas a mirar lo que vale un pañal, cuantas veces lo cambiarás al día y durante cuántos meses y te das cuenta que el problema son los pañales, pero… qué le vamos a hacer. ¡Viva la paternidad!

4 COMENTARIOS

    Antonio
    2015-10-23 09:37:48
    Muy interesante Pau! La verdad es que me siento muy identificado, soy papá primerizo y vaya jaleo con los productos de los bebés...
    Guadalupe
    2015-10-28 14:04:12
    Muy interesante y práctico, lástima no haberte leído antes....Gracias!!
      mooverang
      2015-10-28 14:44:19
      Muchas gracias Guadalupe ;-) Nunca es tarde, seguro que publicamos más cosas que te serán de utilidad ;)
    Natalia
    2015-10-31 22:45:51
    Muy bueno lo de El Corte Inglés. Je je.

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