Puede que no lo sepas, pero hoy día 22 de marzo es el Día Mundial del Agua. Por eso, qué mejor ocasión  rendirle pleitesía que con unos trucos y pautas para aprender a ahorrar este recurso tan preciado. Y es que, si no lo haces por el factor económico, qué menos que hacerlo para luchar contras las sequías y fomentar un consumo más eficiente y contribuir así con el medio ambiente, ¿no? Así que apunta, que con estas vas a conseguimos un 2×1: ayudarás al verde de tus cuentas y al del planeta.

Lo primero y más básico de todo, cierra los grifos. Da igual si es sólo un momento, te vas a lavar los dientes, las manos o lo que sea. Ese instante en el que lo dejas abierto es una de las mayores fuentes de derroche del agua. Pensarás que es un momento, pero un momento multiplicado por cuatro o cinco momentos al día es mucho más. Ahora multiplica todo eso por otros tantos miles de millones de personas. ¿Te haces una idea de cuánta agua se derrocha?

Dudas Vs Baños. A estas alturas seguro que ya sabes que una ducha es mucho más económico que un baño. De hecho, nada más y nada menos que hasta un 50% más ecológico y barato. Siempre y cuando, claro está, la ducha sea de unos cinco minutos y no te dé por pasar el día en ella.

La cisterna. Cada vez que tiramos de la cadena del váter se van litros y litros de agua. Es, de hecho, la mayor fuente de gasto de agua de toda la casa. Un truco para ahorrar más al tirar de la cisterna es el de colocar una (o unas) botellas llenas dentro de la cisterna. Así puedes ahorrar unos cuantos litros al día, con el consiguiente ahorro que también eso va a suponer para tus cuentas. ¡Ah!, y otra cosa, no uses el váter como papelera ;-)

Los electrodomésticos modernos suelen tener un modo ecológico. Estos realizan un consumo más eficiente de los recursos para ahorrar tanto en energía, agua y, por supuesto, dinero. En cualquier caso, aunque no lo tenga, recuerda usarlos de manera eficaz. Es decir, pon la lavadora cuando esté completamente llena e igual con el lavavajillas.

Si no vas a usar el lavavajillas y vas a lavar los platos a mano, friega primero y enjuaga después. Nada de tener el grifo abierto mientras enjabonas enjuagas, enjabonas enjuagas, y así en bucle hasta acabar. Otro truco para no derrochar tanta agua es el de usar difusores. Se colocan en los grifos y lo que hacen es mezclar el agua con aire para dar sensación de un chorro más abundante, cuando realmente estás consumiendo menos agua.

El jardín…. ¡Ay el jardín! Ese espacio verde, bonito y lleno de paz que tanta agua consume. Mantener el verde tiene su precio, pero aun así hay trucos que puedes tener en cuenta para ahorrar agua. Por ejemplo, cuando llueva, pon cubos y barreños para recoger agua. Si tienes un canalón que recoja agua del tejado, pon un recipiente bajo este. También, en verano, cuando usamos los aparatos de aire acondicionado estos expulsan agua. No es que sean litros por minutos, pero gota a gota acabas llenando un cubo de agua “gratis” para regar las plantas. Otro truco importante es regar en verano siempre al atardecer o anochecer. Por el día, con las altas temperaturas, el agua de riego se evapora más.

Siguiendo en el jardín, una estrategia buena para ahorrar agua es plantar plantas autóctonas de la zona o, al menos, aptas para el clima de la zona. Así, si vives en un lugar seco, plantas que requieran de menos agua te ayudarán a ahorrar mucho.

0 COMENTARIOS

DEJAR COMENTARIO