Que ir al cine es caro lo sabe cualquiera. El precio de la entrada, las palomitas, refrescos, chuches… ¡y eso sin tener en cuenta el desplazamiento! Si, además, queremos acudir a una sesión en 3D… mejor empezar a ahorrar. Con este panorama, normal que muchos hayan optado por la solución más económica: no ir al cine. Sin embargo, tampoco hay que quedarse sin disfrutar del cine, es posible ir y reducir su coste. Y si no, ¡atento a estos truquillos!

Evita los promos “premium”. Y con esto nos referimos a esas sesiones en 3D. Admitámoslo, las pelis en tres dimensiones tienen mucho que mejorar aun. Su precio es desorbitado y no merece la pena. Si has podido disfrutar hasta ahora sin el 3D, ¿para qué gastar de más sin necesidad?

Programas de fidelización. Muchas cadenas de cine dan puntos o descuentos si eres un habitual. Trata de ir a la misma cadena para sacarle el máximo partido a estas promociones. Puedes ahorrar bastante. A veces con entradas gratis y otras con descuentos.

Día del Espectador. Todos los miércoles puedes ir al cine por un precio más reducido. Vale, no es el mejor día. Pero bueno, ¡a caballo “regalado” no le mires el diente!

Fiesta del Cine. Otra opción muy muy interesante para ahorrar al ir al cine es la fiesta del cine. Lo malo es que no se celebra con frecuencia (solo dos o tres veces al año). Además, suele estar llenísimo el cine. Pero si no te dan miedo las aglomeraciones y eres previsor, puedes ahorrarte un montón de dinero y darte un atracón de pelis a precios muy económicos.

Cine clásico. Si eres un cinéfilo, seguro que sabrás que hay lugares en los que se proyectan películas antiguas a precios mucho más reducidos que en las grandes salas de cine. Vale, tendrás que decir adiós a los efectos especiales e incluso hasta al color, pero oye, ¡y lo barato que te va a salir!

Palomitas o no palomitas, esa es la cuestión. OK, es cierto que un cine sin palomitas no es lo mismo, pero no hay muchas opciones. Si vas bien comido no tendrás hambre y no te apetecerán. Por tanto, ahorrarás el coste de las palomitas y el refresco (lo cual es una pasta). Otra opción es llevarte las chuches y palomitas de casa. Si un cine tiene tienda de comestibles, están obligados a permitir que puedas entrar con comestibles. En cualquier caso, si te da “cosa”, siempre puedes guardarlas en un bolso discretamente. Nadie te dirá nada y disfrutarás de una sesión de cine económica y como a ti te gusta.

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