Estamos hartos de escuchar un montón de noticias sobre hackers en la televisión. Normalmente, estos ataques suelen ser de otro nivel y buscan robar información. Sin embargo, aunque sean a gran escala y en ese sentido poco o nada tengan que ver, lo cierto es que persiguen la misma intención: robar datos y usarlos para su beneficio propio.

Así, en el ámbito doméstico, todos solemos usar dispositivos con Internet. Redes sociales, páginas en las que te registras para hacer compras, estar al día de las novedades de tu equipo de fútbol, cuentas de correo electrónico y otras herramientas o servicios que requieren de un perfil con datos personales. Todo es susceptible de un ataque. Y no sólo eso, tu propio ordenador puede ser hackeado. Ante esto, no hay tampoco que alarmarse. Lo importante son las medidas de prevención:

Busca una contraseña segura: Uno de los puntos clave de toda seguridad es tener una contraseña segura. Mucha gente se pone passwords facilonas con tal de acordarse. Sin embargo, esa dinámica pone en riesgo todos tus datos. Para tener una contraseña segura debería tener más de ocho caracteres, incluyendo mayúsculas, minúsculas, números y letras. No utilices datos personales (eso incluye tu fecha de nacimiento). Por supuesto, eso típico de usar la misma contraseña para todos… ¡MAL!

Activa la verificación en dos pasos: no cuesta nada, ni dinero ni te lleva mucho tiempo. En cambio, el nivel de seguridad que ganas es bastante considerable. Así, cuando activas la verificación de seguridad en dos pasos, te solicitará el site un código que es enviado a tu teléfono móvil. También puedes usar una llave en el puerto USB cuando te soliciten el código.

Cambia rápido la contraseña: al más mínimo signo de duda, ¡cámbiala! No te cuesta nada y no merece la pena el riesgo. Es más, lo más recomendable es cambiar la contraseña regularmente.

Actualiza tu navegador: Todo sistema operativo y navegador tienen filtros de seguridad. Muchas veces estos se actualizan simplemente para arreglar un fallo de seguridad o reforzarla. Por eso mismo es importante que los actualices cada vez que haya una versión nueva.

Geolocalización: lo justo y necesario. No hay que dar más información de la necesaria. Puedes desactivar la geolocalización en “Ajustes” de tu dispositivo. Eso sí, evita informar constantemente dónde te encuentras con check-in de redes sociales, apps, etc.

Hay que tener mucho cuidado con los datos que se facilitan. Hoy en día tendemos a compartir de todo y no nos damos cuenta de que a veces estamos dando pistas o información a gente que no conocemos. Es más, te sorprenderías la de información que se puede sacar de una cuenta de Instagram solo por las fotos que haces. ¿Sabías que hoy en día los ladrones miran Instagram para saber si te has ido de vacaciones? Es solo un ejemplo, pero suma y sigue…

Y es que, a la hora de garantizar nuestra seguridad, ¡todas las medidas son pocas! Así que ya sabes, a tomar nota ;-)

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