+

Que ir al cine es caro lo sabe cualquiera. El precio de la entrada, las palomitas, refrescos, chuches… ¡y eso sin tener en cuenta el desplazamiento! Si, además, queremos acudir a una sesión en 3D… mejor empezar a ahorrar. Con este panorama, normal que muchos hayan optado por la solución más económica: no ir al cine. Sin embargo, tampoco hay que quedarse sin disfrutar del cine, es posible ir y reducir su coste. Y si no, ¡atento a estos truquillos!